Defender con goles


Sin duda, este 14 de febrero tendrá un valor añadido para los futboleros. Igual que lo fue el año pasado con el mismo protagonista, pero diferente rival. Analizamos las dos caras del París Saint-Germain y cómo afrontará la eliminatoria más próxima, el vigente campeón.

Poniéndonos en contexto, la liga francesa es la más débil de las ligas punteras en el mundo. Lo que vendría a ser un: de lo mejor, lo peor. Y es que, en una competición monopolizada por un equipo, es muy difícil mejorar debido a que los equipos son incapaces de encontrarte los puntos débiles. A lo que hay que sumarle, que al principal competidor le han quitado a su mejor jugador: Kylian Mbappé. Así pues, el conjunto parisino no tiene problemas para superar a sus rivales y ahí es dónde viene el problema. La mayoría de equipos le ceden la posesión y teniendo a uno de los mejores tridentes con espacios, penaliza. Aunque para Francia van sobrados.

Y llega la máxima competición continental y se empieza a ver que a este equipo aún le falta rodaje y un planteamiento colectivo sólido. Lo plasmaré con el último encuentro de máximo nivel que tuvo el conjunto de Unai Emery. PSG-Bayern y Bayern-PSG. 3-0 y 3-1, respectivamente. En el primero, el conjunto que dirigía Carlo Ancelotti -despedido después- tuvo la posesión y mostró la iniciativa en el partido pero, Neymar y los suyos con tres fantásticos contragolpes machacaron al conjunto bávaro. Sin embargo, en Múnich cambiaron muchas cosas, empezando por el entrenador. El Bayern fichó a Heynkes, el último entrenador que ganó una Champions con el equipo -y para intentar volver a conseguirlo-. Jupp, que sin duda había visto el otro partido, planteó un encuentro distinto. Le cedió -en parte- la posesión al PSG y dejó a sus laterales más atrás de lo que suele ser habitual para intentar parar una de las mejores delanteras de Europa, sino la mejor.

Heynkes redució los espacios atrás con los que tanto daño hace la 'mcn'

Como los laterales estaban atrás, James Rodríguez caía a banda para crear superioridad y destapar los puntos débiles de este equipo: el bloque defensivo. Aréola no es un portero de primer nivel. Alves que jugó como extremo la temporada pasada, ha perdido despliegue físico y sacrificio en defensa. Kurzawa, un defensa anárquico, que acostumbra a dejar muchos espacios en defensa (lo que le vendrá de perlas a Bale). Thiago Silva que ya no es lo que era y por último, Marquinhos que todo y ser el defensa más capacitado de la actual plantilla, aún comete algunos errores propios de la edad. Y vaya si los destaparon, los dos primeros goles del Bayern procedían de centros laterales en los que la defensa, antes mencionada, actuó mal y por consecuencia acabó perdiendo el partido.

En definitiva, parece que para ganar al Real Madrid los argumentos son el repliegue bajo, ceder la posesión, y una materialización máxima de cada oportunidad. En lo que se espera que el París Saint-Germain de Unai Emery sea lo más parecido posible al Real Madrid de José Mourinho. Y la posible baja de Edinson Cavani por Ángel Di Maria, es una prueba más de ello.

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